¿Quieres poner un buen plato de pescado en la mesa sin complicarte ni llenar la cocina de cacharros? Esta receta sencilla de bacalao al horno combina lomos jugosos, patatas tiernas y un refrito de ajo y perejil, con instrucciones claras para usar bacalao fresco, congelado o desalado.
La fórmula para conseguir un bacalao al horno jugoso y sabroso
- Tiempo total de unos 45 minutos, incluyendo la preparación de las patatas.
- Temperatura recomendada de 200 ºC para dorar la guarnición y terminar el pescado sin resecarlo.
- Utiliza lomos de 150-180 g por persona y sécalos bien antes de hornear.
- El bacalao desalado necesita probarse antes de añadir sal.
- El punto correcto llega cuando la carne está opaca y se separa en lascas al tocarla con un tenedor.

Ingredientes para una receta sencilla de bacalao al horno
Las cantidades siguientes están pensadas para 4 personas. Yo prefiero preparar el bacalao con patata y cebolla porque la guarnición absorbe parte de los jugos del pescado y convierte una receta ligera en un plato completo.
- 4 lomos de bacalao de 150-180 g cada uno, frescos, descongelados o desalados
- 800 g de patatas
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- 80 ml de aceite de oliva virgen extra
- 80 ml de vino blanco o caldo de pescado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Perejil fresco picado
- 1 limón
- Pimienta negra y sal, solo si hace falta
El vino blanco aporta aroma, pero no es imprescindible. Si van a comer niños o quieres un sabor más suave, sustitúyelo por caldo de pescado o por un poco de agua con unas gotas de limón.
Qué bacalao elegir y cómo dejarlo listo
Bacalao fresco o congelado
El bacalao fresco necesita poca preparación. En cambio, el congelado debe descongelarse lentamente en el frigorífico durante 12 a 24 horas, dentro de un recipiente para recoger el líquido. Después hay que secarlo con papel de cocina, porque el exceso de agua impide que se dore y diluye la salsa.
Los lomos gruesos son más fáciles de controlar que los filetes finos. Si el pescado tiene un grosor inferior a 2 centímetros, reduce el horneado a 8-10 minutos para evitar que quede seco.
Bacalao en salazón
Para desalarlo, cúbrelo con agua fría y déjalo en el frigorífico entre 24 y 48 horas, según el grosor. Cambia el agua cada 8 horas y prueba una pequeña lasca antes de cocinarlo. Este paso marca más la diferencia que cualquier especia, así que no conviene hacerlo deprisa.
Cómo preparar el bacalao al horno paso a paso
- Precalienta el horno a 200 ºC, con calor arriba y abajo.
- Pela las patatas y córtalas en rodajas de unos 3 milímetros. Corta la cebolla en tiras finas.
- Coloca ambos ingredientes en una fuente, añade 50 ml de aceite, el vino blanco, pimienta y una pizca de sal si el bacalao es fresco.
- Hornea las patatas durante 25 minutos. Si las rodajas son más gruesas, pueden necesitar 5-10 minutos adicionales.
- Machaca o lamina los ajos y mézclalos con el aceite restante, el pimentón y parte del perejil.
- Saca la fuente, coloca los lomos de bacalao sobre las patatas con la piel hacia abajo y reparte la mezcla de ajo.
- Devuelve la fuente al horno durante 12-15 minutos, dependiendo del grosor de los lomos.
- Termina con perejil fresco y unas gotas de limón justo antes de servir.
La señal más fiable no es el reloj, sino la textura. El centro debe verse opaco, húmedo y formado por lascas; si el pescado empieza a soltar mucha espuma blanca y se abre demasiado, probablemente ya se ha pasado.
Cómo ajustar el tiempo y conseguir una guarnición tierna
| Tipo de preparación | Temperatura | Tiempo aproximado | Resultado |
|---|---|---|---|
| Lomos gruesos con patatas precocinadas | 200 ºC | 12-15 minutos | Pescado jugoso y superficie ligeramente dorada |
| Filetes finos sin guarnición | 190 ºC | 8-10 minutos | Cocción rápida, ideal para una cena |
| Lomos congelados ya descongelados | 200 ºC | 15-18 minutos | Textura tierna, con algo más de líquido |
| Bacalao con patata cruda gruesa | 200 ºC | 25 minutos de patata y 15 minutos de pescado | Guarnición completa y dorada |
La patata es el punto delicado de la receta. Si la cortas gruesa y colocas el bacalao desde el principio, la patata puede quedar dura cuando el pescado ya esté listo. Por eso recomiendo hornear primero la guarnición y añadir el pescado después.
Para una versión todavía más rápida, corta las patatas muy finas o dales una cocción de 5 minutos en el microondas. No quedan tan doradas como en el horno, pero reducen bastante el tiempo total.
Variantes fáciles para cambiar el plato sin complicarlo
Con tomate y pimiento
Añade 2 tomates maduros rallados y medio pimiento verde a la base de patata. El resultado es más jugoso y recuerda a los guisos marineros de muchas cocinas españolas. En este caso usa menos vino para que la fuente no quede demasiado líquida.
Con ajo, guindilla y vinagre
Para un acabado parecido al refrito vasco, dora los ajos en aceite a fuego bajo, incorpora una guindilla y retira la sartén antes de que el ajo se queme. Añade unas gotas de vinagre al final y vierte la mezcla sobre el pescado ya horneado. Es una opción intensa, perfecta para quienes disfrutan de sabores marcados.
Con limón y verduras
Sustituye la patata por calabacín, pimiento rojo y cebolla. Coloca unas rodajas finas de limón sobre los lomos durante los últimos minutos. Esta versión resulta más ligera, aunque la verdura libera agua y produce una salsa menos concentrada.
Errores que pueden arruinar un bacalao sencillo
El fallo más habitual es hornear demasiado el pescado. El bacalao no mejora por pasar más tiempo en el horno, así que conviene retirarlo cuando todavía conserva un aspecto brillante y húmedo. El calor residual terminará de cocinar el centro mientras llega a la mesa.
- No secar el bacalao después de descongelarlo, lo que favorece una cocción aguada.
- Añadir sal sin probar el bacalao desalado, con el riesgo de que el plato quede demasiado salado.
- Quemar el ajo por poner la sartén a fuego alto. El ajo quemado amarga toda la fuente.
- Usar demasiado aceite. El bacalao ya aporta humedad y necesita grasa, pero no debe nadar en ella.
- Cortar las patatas de forma irregular, porque unas quedarán duras y otras demasiado blandas.
Si tienes un termómetro de cocina, el centro del lomo debe alcanzar aproximadamente 63 ºC. Sin termómetro, introduce la punta de un cuchillo en la parte más gruesa y comprueba que la carne se separa con facilidad, pero no está seca.
Con qué servirlo para completar la comida
Este plato ya incluye pescado y patata, por lo que solo necesita un acompañamiento fresco. Una ensalada de tomate, escarola o pimientos asados corta muy bien la untuosidad del aceite y del refrito.
Para beber, elegiría un vino blanco seco, una sidra natural o simplemente agua con limón. Si preparas la versión con verduras, también puedes servirla con una rebanada de pan rústico para aprovechar la salsa, que suele ser lo primero que desaparece de la fuente.
El detalle que hace que esta receta salga bien a la primera
La clave está en coordinar los tiempos: primero se cocina la patata y después el bacalao. Con los lomos bien secos, el horno precalentado y el punto vigilado desde el minuto 10, tendrás un pescado tierno sin necesidad de salsas complicadas.
Yo reservaría el perejil, el limón y cualquier toque ácido para el final. Así el sabor del bacalao se mantiene limpio y la receta conserva esa sencillez que la hace tan útil para una comida familiar o una cena improvisada.